El Museo Mural Diego Rivera celebra 30 años de albergar una de las obras cumbres del arte nacional

CDMX a 19 de Febrero de 2018.- El Museo Mural Diego Rivera, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), abrió sus puertas al público el 19 de febrero de 1988 con el objetivo de dar resguardo a uno de los murales más emblemáticos de Diego Rivera, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central(1947), una de las obras cumbres del arte nacional.

Este año el recinto museístico celebrará su 30 aniversario, por lo cual llevará a cabo una serie de actividades para conmemorar el hecho, entre ellas se destaca la exposición documental Testimonios de un mural. 30 años del Museo Mural Diego Rivera. La muestra podrá ser apreciada a partir del 17 de febrero y consta de 52 imágenes que dan cuenta de la gestación de la Alameda, la construcción del Hotel del Prado, el traslado de la obra mural después de los sismos de 1985, así como la apertura del recinto.

Además se llevarán a cabo periódicamente conversatorios, presentaciones de documentales y resultados de investigaciones con diversos tópicos que versarán sobre el contexto histórico, social, político y científico que rodea el emblemático mural del pintor mexicano.

La obra monumental se realizó después de que Carlos Obregón Santacilia, arquitecto encargado del proyecto del Hotel del Prado, propusiera a Diego Rivera —previo a la apertura del espacio en 1947— la realización de un mural para ser colocado en el salón comedor Versalles, lugar donde permaneció hasta 1960, año en que fue trasladado al vestíbulo del hotel, para lo cual se construyó una estructura metálica que le sirve como soporte hasta el día de hoy.

Obregón sugirió la temática de la Alameda Central debido a la cercanía que tenía con el extinto edificio ubicado en la avenida Juárez del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Entre julio y septiembre de 1947, Rivera creo Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, síntesis histórica y crítica de la historia de México, desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XX. En la pieza el muralista se representó de niño, en un paseo por la Alameda Central acompañado de personajes emblemáticos de nuestro país.

En septiembre de 1985, dos terremotos sacudieron la Ciudad de México y ocasionaron daños irreparables en el Hotel del Prado. El 14 de diciembre de 1986, gracias al trabajo conjunto de un grupo interdisciplinario de especialistas del Instituto Nacional de Bellas Artes, de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Departamento del Distrito Federal, se logró el trasladó exitoso del fresco de 4.17 x 15.67 metros y 35 toneladas de peso.

Después de doce horas de minuciosas labores, fue colocado en el predio que ocupó el estacionamiento del Hotel Regis. La obra se protegió y se procedió a la construcción del recinto que lo resguarda hasta la fecha. De esta manera Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central se volvió el objetivo de un proceso de rescate patrimonial que culminó con la creación del Museo Mural Diego Rivera, inaugurado hace 30 años.

Diversas instancias se han sumado a la celebración del aniversario del recinto del INBA, entre ellas el Museo Nacional de Historia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Fototeca Nacional del Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo) del INAH, la Fonoteca Nacional del INAH, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, el Museo Archivo de la Fotografía, el Museo Franz Mayer, el Archivo Histórico de la Ciudad de MéxicoCarlos Sigüenza y Góngora, el Sistema de Transporte Colectivo Metro, el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora y el Archivo General de la Nación, entre otros.

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