El iluminador Sebastián Solórzano presentará montaje coreográfico de luz en La Caja

CDMX a 21 de Febrero de 2018.- Después de preguntarse qué pasaría si no se utiliza el cuerpo humano como elemento principal de una coreografía, el joven iluminador y creador escénico Sebastián Solórzano creó Lx·2.2: Light-Ching pieza escénica oracular, que se presentará el jueves 22, viernes 23 y sábado 24 de febrero a las 16:00, 17:00 y 18:00, en La Caja de la Ex Esmeralda (San Fernando 14, colonia Guerrero).

Esta propuesta es resultado de un trabajo de continuidad a su investigación del diseño de iluminación como una práctica coreográfica, por la cual Solórzano fue el primer mexicano seleccionado para recibir la beca Iniciativa Artística Rolex para Mentores y Discípulos.

Sobre la idea de hacer una creación coreográfica con luz, sin bailarines, el artista explica en entrevista que de ninguna manera quiso eliminar al cuerpo de la danza. Más bien su prioridad es trabajar justamente en el cuerpo del espectador como espacio escénico. La luz es un fenómeno que incide en todo el cuerpo, no sólo en la vista, ya que genera respuestas sensaciones y emociones más allá de nuestros ojos.

“La luz afecta al cuerpo de varias maneras que son imperceptibles y dialoga con el subconsciente. Más que hacer énfasis en el cuerpo de un bailarín, quiero hacer énfasis en el cuerpo y experiencia del espectador dentro de la obra”, aseguró el iluminador.

En cuanto a la reacción que busca generar en los espectadores, Solórzano explica que se trata de una experiencia donde se busca que la gente entre en una narrativa de ciencia ficción, en la cual va a consultar un oráculo que es una máquina “espiritual” donde la respuesta a sus preguntas será la combinación de sonido y luces en movimiento.

Lx·2.2: Light-Ching pieza escénica oracular está inspirada en el libro de las mutaciones o I Ching, famoso oráculo que construye su simbología a partir del sistema binario. Se compone de ocho trigramas básicos (Cielo, Tierra, Agua, Fuego, Trueno, Montaña, Viento y Lago) que al combinarse en pares dan como resultado 64 hexagramas o capítulos.

En la propuesta de Solórzano, estos trigramas son representados a partir de una cuidadosa selección de efectos lumínicos y sonoros. Los espectadores son invitados a plantearse una pregunta individual, mientras su ritmo cardíaco es medido. Los datos fisiológicos son procesados en tiempo real por un sistema informático que arroja como resultado dos secuencias audiovisuales que resultarán en un espectáculo dentro de 64 combinaciones posibles. Cada vez que la pieza se activa, se configura un espectáculo distinto, dependiendo de la información recolectada del cuerpo de los espectadores.

El espacio escénico está basado en la estructura octogonal del I Ching y recibirá al público en su interior, cada una de sus ocho caras funciona como pantalla de proyección que absorbe los efectos lumínicos de cada secuencia, los cuales son realizados por mecanismos ópticos desarrollados durante el proyecto Lx·2.2: Light-Ching pieza escénica oracular.

Solórzano confiesa que no le gustaría ser llamado coreógrafo porque su formación es dentro de la iluminación y las artes visuales en general. Su meta es continuar con la generación de sus propias poéticas y narrativas, además de colaborar con otros creadores, siempre partiendo de su pasión por la esencia coreográfica de la iluminación.

Cabe resaltar que al ser un evento de cupo imitado, los interesados en ser parte de Lx·2.2: Light-Ching pieza escénica oracular, tienen que agendar el día y horario en que desean acudir en la siguiente página: https://lightching.com/

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